Hecho por Alessandra Barreras
Pero tras recordar estas verdades, que los acontecimientos de los últimos años han transformado en evidencias, se impone una pregunta: ¿la libertad de elección política, requisito indispensable de la democracia, es sin embargo suficiente para considerar que está consolidada? ¿La democracia se reduce entonces sólo a procedimientos? Dicho de otro modo, ¿es posible definir la democracia prescindiendo de sus fines y, por ende, de las relaciones que instaura entre los individuos y las categorías sociales? En el momento en que caen tantos regímenes autoritarios, debemos interrogarnos también acerca del contenido de la democracia, aunque lo más urgente sea no olvidar nunca que la democracia no puede existir cuando se carece de libertad política de elección.
La democracia es considerada como una forma de gobierno justa y conveniente para vivir en armonía. En una democracia ideal la participación de la ciudadanía es el factor que materializa los cambios, por lo que es necesario que entre gobernantes y ciudadanos establezcan un diálogo para alcanzar objetivos comunes.
Este concepto negativo de libertad y de democracia, tal como Isaiah Berlin y Karl Popper en particular lo han desarrollado, es convincente pues lo más importante hoy día es liberar a los individuos y a los grupos del control agobiante que les impone una elite dirigente que habla en nombre del pueblo y de la nación. Nadie puede actualmente defender un concepto antiliberal de democracia y no cabe duda de que los regímenes calificados de "democracias populares" fueron dictaduras impuestas a ciertos pueblos por dirigentes políticos que se apoyaban en un ejército extranjero. La democracia se define en realidad por la libre elección de los dirigentes y no por el carácter "popular" de la política realizada.
La democracia es considerada como una forma de gobierno justa y conveniente para vivir en armonía. En una democracia ideal la participación de la ciudadanía es el factor que materializa los cambios, por lo que es necesario que entre gobernantes y ciudadanos establezcan un diálogo para alcanzar objetivos comunes.
Término referido para designar a una de las formas de gobierno en que puede ejercerse el poder político del y para el pueblo. El concepto ha sido abordado académicamente desde la teoría de la forma de gobierno según sus usos con base en los criterios numéricos en que se ejerce el poder, siendo la democracia la forma de gobierno de las mayorías o los muchos, a diferencia de las monarquías o las aristocracias.
Tomando en cuenta el rol del concepto en el marco del Estado moderno, se puede definir como un método o un conjunto de reglas de procedimiento para la constitución del gobierno y para la formación de las decisiones políticas, más que de una determinada ideología. Desde esta óptica, un régimen democrático implicaría, entre otras cosas, que sus órganos legislativos o ejecutivos estén compuestos por miembros elegidos por el pueblo, directa o indirectamente; que haya ciudadanos sin distinción de raza, religión o condición social y económica con capacidad para votar y elegir representantes; igualdad de voto; y que prepondere el principio de mayoría sin afectar los derechos de las minorías. A esto se le llamaría democracia formal.
Otra acepción de la Democracia se adjetivaría como Sustancial y se remitiría a los principios e ideales característicos de la democracia moderna donde se privilegia la idea de igualdad ante la ley e incluso en el ámbito económico o social, y la libertad del individuo frente al poder político. Las instituciones que velan éstos principios, en mayor o menor medida, pueden considerarse sustancialmente democráticas.
En suma, la democracia formal describe al gobierno del pueblo y la sustancial al gobierno para el pueblo.Hoy en día es más frecuente definir la democracia en función de aquello de lo cual libera la arbitrariedad, el culto de la personalidad o el reinado de la nomenklatura que teniendo en cuenta lo que construye o las fuerzas sociales en las que se apoya. ¿Qué se celebra actualmente? ¿La caída de los regímenes autoritarios o la victoria de la democracia? Y no podemos dejar de recordar que movimientos populares, tras derribar a antiguos regímenes, han dado origen a sistemas totalitarios que practicaban el terrorismo de Estado.
Por eso, lo que en primer lugar nos atrae es un concepto modesto, puramente liberal, de democracia, definido "negativamente" como el régimen en que nadie puede tomar el poder y mantenerse en él contra la voluntad de la mayoría. ¿No es un triunfo suficiente liberar a la Tierra de los regímenes que no descansan en la libre elección de los dirigentes por los dirigidos? ¿No es esta noción prudente también la más válida puesto que se opone a la vez a los poderes absolutos, basados en la tradición o el derecho divino, y a los regímenes voluntaristas, que invocan los intereses y los derechos del pueblo y le imponen, en nombre de su liberación y su independencia, una movilización militar e ideológica que conduce a la represión de todas las formas de oposición?

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